
Contra lo que
algunas personas creen, el agave no es un cactus, el agave es una planta que
pertenece a la familia de las agaváceas, es de hojas largas, fibrosas de
forma lanceolada, de color verde azulado, cuya parte aprovechable para la elaboración
del tequila es la piña o cabeza.
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El agave
se ha aprovechado entre otras cosas en:
• Vallas para guardar heredades
• Tejas o techumbres, las hojas o pencas
• Vigas, los tallos o quiotes
• Hilaturas para tejidos, las fibras de las pencas
• Papel
• Clavos, punzones, agujas, la puntas (espinas) de la pencas
• Zumo, licor, vinagre, miel, azúcar
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Maguey
es una palabra que proviene de las Antillas. En nuestra región y en diferentes
culturas se le reconoció con varios nombres:
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Metl
en Náhuatl
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Tocamba en Purépecha
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Guada en Otomí
No
obstante que el maguey no es sólo de México, en ningún otro lugar
del mundo es tan identificado con la cultura, el paisaje y el pueblo como
en nuestro país. |

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Para la cultura
Náhuatl, el maguey era una creación divina que representaba a Mayahuel, una
diosa que tenía cuatrocientos pechos con los cuales alimentaba a sus cuatrocientos
hijos. Mayahuel estaba casada con Petácatl, quien representaba a ciertas plantas
que ayudaban a la fermentación del pulque, haciendo que la bebida adquiriera
poderes mágicos. Los habitantes de aquella época consideraban que el maguey
era una planta de nutrimento principal.
El
agave en la prehispanidad era considerada una planta sagrada. Sus registros
más antiguos datan de algunos códices prehispánicos como el Tonalmatl Náhuatl
que significa "Tira de peregrinación Azteca", que narra la historia del pueblo
de México.
Según
los códices Nutall, Laud, Florentino y Mendocino, las tribus indígenas hallaron
diferentes usos para el agave y sus subproductos, por ejemplo; alimentos, hilos,
agujas para coser, calzado, techos para casas, ropa, clavos, punzones, armas
de guerra, papel, entre otros objetos. Los mexicas aprendieron a cocer las piñas
del agave.
Ya
en los tiempos de la conquista, en los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y
Aguascalientes, los indios ticuila o tiquilinos elaboraban un aguardiente de
la planta del agave, mismo que bebían en fiestas y ceremonias religiosas. Cuando
los españoles lo probaron, fueron conquistados por Mayahuel y adquirieron la
costumbre de beberlo en la punta de un cuerno de vaca.
La
planta del agave azul embellece el paisaje mexicano con sus hojas puntiagudas.
En distintos lugares de México se obtienen diferentes bebidas aguardentosas
que reciben el nombre genérico de mezcal y toman el apellido de la población
donde nacen. El más famoso de todos el es mezcal de Tequila.
Existen
varias especies de agave, cuyo jugo puede ser fermentado y destilado para la
producción de bebidas alcohólicas, sin embargo, sólo el agave tequilana Weber
en su variedad azul es el único autorizado para la elaboración de tequila. El
cultivo de esta planta requiere de la combinación de numerosos factores como:
- La altitud, preferentemente a 1500 metros sobre el nivel del mar.
- Las condiciones de la tierra, favorablemente suelo volcánico, arcilloso, permeable y abundante
en elementos derivados del basalto y riqueza en fierro.
- Pluviosidad, cerca de un metro anual.
- Temperatura constante de clima semiseco que oscile entre los 20º · Importante la exposición
al sol, ya que se considera favorable que existan nublados entre 65 y 100
días del año.
El agave tequila Weber variedad azul es una planta muy noble, ya que puede reproducirse en casi cualquier parte del planeta.
La
planta del agave tequilana Weber variedad azul, goza de ciertas características
que la hacen diferente de otros agaves, ya que es una planta carnosa en forma
de roseta, fibrosa, de color azul o verde grisáceo originado por una alto contenido
de ceras que impid
en
que la planta pierda agua. Sus hojas son rígidas, con espinas marginales y apicales;
almacena inulina en el tallo y es productora de fructuosa.
La
reproducción del agave azul tequilana Weber se puede dar por semilla o bulbillo,
los cuales, en razón de producciones industriales no son utilizados. En estos
casos el método que se emplea es el de rizoma, que consiste en transplantar
los hijuelos que brotan de la raíz de la planta. Al alcanzar una altura de 50cm.
y cuando el corazón es del tamaño de una toronja, se desprenden de la planta
madre cortándolos con un barretón. La edad óptima de un agave para reproducirse,
es entre los tres y los cinco años. Una planta madre da entre uno y dos hijuelos
por año.
Una
vez separados los hijuelos de la madre, se procede a la plantación precisamente
antes del tiempo de lluvia, la nueva planta debe quedar asentada y enterrada
en un 75% de su volumen, apisonando la tierra para asegurar la planta.
En
el momento de apisonar la tierra, empieza el largo proceso de evolución del
agave, el cual tardará de ocho a diez años en obtener su madurez, durante los
que se le debe dar mantenimiento; limpieza del terreno, fertilización, control
de crecimiento y prevención de enfermedades.
Para
obtener alto nivel de calidad, durante el proceso siempre debe haber una selección
minuciosa de las plantas madres así como de los hijuelos. Durante el crecimiento
de la planta se van realizando algunas labores que ayudan a la misma a producir
y conservar el máximo nivel de almidones en el corazón.
A
los seis años, para favorecer su madurez, se realiza barbeo de escobeta rebajado,
que consiste en hacer cortes horizontales en la parte superior de las hojas
dejando la superficie plana. Casi al llegar a la madurez, el barbeo se va haciendo
estricto, hasta dejar la piña casi sin pencas, este barbeo es denominado barbeo
castigado.
Una
vez alcanzada la madurez y en los meses secos, el agave comienza a reducir el
tamaño de sus hojas en el cogol o centro, haciéndose más pequeñas y numerosas
por el crecimiento de una inflorescencia llamada quiote. Este quiote crece rápidamente
y consume todos los azúcares que se acumularon durante años, por lo que es cortado;
a esta operación se le
llama desquiote.
Después
de que el agave ha llegado a su plena madurez, se lleva a cabo la cosecha y
durante esta se realiza la jima, ya que en la elaboración del tequila se utiliza
únicamente la parte central (corazón, piña o cabeza) de la planta, donde se
concentra la mayor cantidad de azúcares.
En
la jima se utiliza la herramienta llamada coa, que consiste en una barreta con
la punta semicircular sumamente filosa, para cortar y eliminar las hojas del
agave quedando sólo la médula, misma que es separada de la tierra eliminando
la raíz hasta dejar la piña. Dependiendo de la edad, del del tipo de agave y
de la forma del corte, la piña llega a pesar cien o más kilos. La persona que
realiza este proceso es llamado jimador.